EcoConvive Lab se sustenta en cuatro principios articuladores:
Convivencia escolar situada
La convivencia se entiende como un proceso relacional construido en contextos históricos, culturales y territoriales específicos, que no puede desvincularse de las experiencias de vida, memorias y trayectorias de movilidad de quienes habitan la escuela.
Perspectiva ecosocial
La convivencia incluye las relaciones entre humanos y no humanos. El territorio, los espacios escolares, la naturaleza circundante y los objetos cotidianos son actores que median afectos, prácticas y formas de habitar la escuela.
Niñeces como agentes territoriales
Las niñeces no son beneficiarias pasivas, sino sujetos políticos y epistémicos capaces de analizar, narrar y transformar su realidad escolar y comunitaria a partir de sus saberes, lenguajes y experiencias.
Enfoque intercultural y decolonial
Reconocemos la diversidad cultural, lingüística y comunitaria como un valor, cuestionando las lógicas adultocéntricas y homogeneizantes que limitan la participación y agencia de niñas y niños, fomentando prácticas de narrativas contrahegemónicas de otras formas de convivir.
